On Marzo 16, 2017

El amor no pasa de moda

La escritora cordobesa presentó “Y ellos se fueron”, una novela histórico-romántica que transcurre en la región cuyana de nuestro país a principios del siglo XX.

Luego del éxito de Secreto bien guardado, para su segunda novela la cordobesa Viviana Rivero volvió con este género en ebullición: la novela histórico-romántica. En esta oportunidad, la joven andaluza Isabel Ayala viaja a Mendoza a principios del siglo XX con el objetivo de fundar un imperio bodeguero junto a su marido, Paco Reyes, con quien se casó bajo presiones familiares, dejando atrás a Antonio Ruiz, su amor adolescente. Pero Ruiz vuelve y la desestabiliza, ya que deberá elegir entre el amor o su vida como empresaria.

Rivero charló con Ñ Digital y adelantó que su próxima novela -que saldrá en septiembre de este año- transcurre en el sur del país y tiene relación con “el efecto mariposa y las mariposas”.

-Vos sos abogada, ¿cuándo decidís dedicarte a la literatura?
-Mi papá era escritor, pero al mismo tiempo, mi mamá tenía los pies sobre la tierra y decía que no quería que ninguno de sus hijos siguieran carreras que tuvieran que ver con la literatura, sino carreras “normales”. Así que yo seguí abogacía. Practiqué como abogada, pero a mí siempre me gusta decir que las vocaciones a veces nos persiguen y nos atrapan, y así fue como en mi caso empecé con una novela, Secreto bien guardado, que fue creciendo de a poquito.

-“Y ellos se fueron” tiene como protagonista a una mujer empresaria a principios de siglo. ¿Cuál era el rol de la mujer en esa época?
-Investigando, descubrí que las mujeres de los inmigrantes en ese tiempo se ponían a la par de los hombres y eran las constructoras de los grandes imperios y las grandes industrias de ese tiempo de florecimiento del país. Las mujeres eran capaces y las ponían para que no se vieran, pero hacían todo. Por eso mi personaje se ve en esa disyuntiva de tener que elegir entre cumplir con el sueño de su vida o quedarse con el amor de su vida.

-¿Pensás que en la actualidad todavía se da esa disyuntiva para las mujeres?
-Yo creo que las mujeres siempre somos mujeres y en algún punto nos da cargo de conciencia perdernos cosas de nuestra familia. Al menos, tenemos un poco de más libertad para poder elegir lo que queremos hacer. Lucía Gálvez una vez me dijo: “La libertad a la mujer nadie se la regala, se la tiene que ganar”. Y me pareció un consejo sabio, más viniendo de ella.

-¿Por qué decidiste situar esta novela en Mendoza y tomar partes de la Guerra Civil Española?
-Todas mis novelas tienen un pie en Europa y un pie en Argentina, porque me da la sensación de que cuando se habla de lo profundo, de los valores, del amor a la tierra, de lo que viene de los antepasados, terminamos en la inmigración. Por eso esta novela tiene un pie en España y Secreto bien guardado en Alemania y la nueva ya verán dónde lo tiene.

-¿A qué creés que se debe esta ebullición del género de la novela histórico-romántica?
-En Argentina a veces nos falta lo que tiene que ver con series y películas de nuestra historia, como sí tiene el mercado norteamericano, por ejemplo, y por eso no necesitan ir a los libros. Pero nosotros, si queremos saber cómo se comía, cómo se vestían, qué carruajes usaban, tenemos que ir a los libros. Creo que eso llama. Además, siempre un toque de amor en el libro tiene que haber, porque el amor no pasa de moda. ¿Quién no ha tenido alguna vez en su vida un amor que le ha quitado el sueño y le ha hecho perder la lógica? Entonces, te podés llegar a identificar. De todos modos, a mí me gusta ponerle a mis libros una cuota de realidad. Mis personajes no son perfectos, los libros no terminan con el matrimonio, sino que tienen hijos, luchan por el trabajo, hay una serie de vaivenes y los hombres y mujeres se siguen queriendo aunque no sean perfectos. No todo el tiempo mis personajes están pensando en el amor, pero tiene su cuota, como en la vida real.

-¿Cómo hacés la investigación histórica?
-Me gusta, así que le doy varios meses. Me gusta charlar con la gente e ir a los lugares. Con la Guerra Civil Española tuve entrevistas con gente que estuvo ahí y me contó lo que vivieron de niños y adolescentes. Y también recurro a libros, a esos antiguos, no a los datos que están en Internet.

-Al ser ficción, ¿te tomás licencias en la exactitud de los datos?
-No, nada. Me encanta sumergir a mis personajes en la historia real: los nombres de los negocios, los teatros, los nombres propios, por ejemplo. Me gusta meter todos los datos reales y a mis personajes principales –mis antihéroes- dejarlos volar, hacer lo que quiera con ellos.

-¿Cómo es tu relación con tus lectores?
-Es excelente. Yo pongo el mail en la tapa y mis lectoras me escriben mucho. Se crea un vínculo muy lindo. En mis libros, entre un argumento bien entretenido y una historia bien investigada, siempre pongo un mensaje. En este libro es: “Si somos lo suficientemente valientes, la vida nos da la revancha de ir por aquellas cosas que hemos ido perdiendo por el camino”. Y estos mensajes que van entre líneas me han traído muchas satisfacciones con mis lectores, porque me han escrito que los llevó a tomar decisiones muy importantes en sus vidas.

Fuente: Clarin – Revista Ñ

  • Por juanjobuccafusca  0 Comentarios 

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